La Unidad Familiar en el IRPF

La Unidad Familiar en el IRPF

La Unidad Familiar en el IRPF

Dentro de pocos días, se iniciará la campaña del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente al ejercicio 2020, un ejercicio que se prevé complicado por todo lo sucedido durante este último año (pandemia por COVID-19) que requerirá un estudio pormenorizado de su problemática.

Independientemente de esta situación puntual, por nuestra dilatada experiencia, queremos hablaros de un término que año tras año genera multitud de problemas y dolores de cabeza a muchas familias, nos estamos refiriendo a la “Unidad Familiar”.

 

Según la ley, ¿Qué es la Unidad Familiar?

“Se denomina unidad familiar el conjunto de individuos unidos por vínculos de parentesco, que pueden tributar de manera conjunta presentando una única declaración por el IRPF de todos sus miembros, siempre que opten por ello.”

Una vez definida la unidad familiar, existen varias modalidades:

    1. La integrada por los cónyuges no separados legalmente, los hijos menores de 18 años, y/o los hijos mayores de edad incapacitados judicialmente, sujetos a patria potestad prorrogada o rehabilitada.
    2. En los casos de separación legal, o cuando no exista vínculo matrimonial, la formada por el padre o la madre y todos los hijos que convivan con uno u otro y los menores no independientes y/o mayores discapacitados sujetos a patria potestad prorrogada o rehabilitada.

A esta segunda modalidad se la denomina “monoparental” y comprende los supuestos de separación legal, nulidad o disolución del matrimonio, e inexistencia de matrimonio contraído legalmente siempre que, en todos los casos citados, existan hijos menores no independientes y mayores discapacitados sujetos a patria potestad prorrogada o rehabilitada.

Existen reglas comunes a las modalidades de unidad familiar:

    1. Nadie puede pertenecer simultáneamente a dos unidades familiares: aquellos que pasan a formar parte de otra unidad familiar distinta a lo largo del periodo impositivo quedan excluidos de la primera. (Por ejemplo, El hijo menor que contrae matrimonio deja de pertenecer a la unidad familiar de sus padres y pasa a constituirla con su cónyuge.)
    2. Las circunstancias que han de tenerse en cuenta para determinar los miembros de la unidad familiar (edad, independencia, situación matrimonial) son las que existan a 31 de diciembre de cada año.

 

Una vez desarrolladas las modalidades de la unidad familiar, hay que tener en cuenta ciertas precisiones, que sin estar recogidas todas de una forma exhaustiva, sí que se han tenido en cuenta las más importantes y que a nuestro entender son:

    1. La independencia de los hijos no se refiere solo a la ausencia de convivencia física efectiva, sino también a su autonomía económica.
    2. Es indiferente que el hijo se halle emancipado o no, ya que si el hijo emancipado convive con los padres formará parte de esa unidad familiar
    3. Es indiferente la clase de filiación, ya que todos los hijos por adopción o por naturaleza pueden formar parte de la unidad familiar.
    4. Los ascendientes no pueden formar parte de la unidad familiar
    5. No es posible presentar declaración conjunta con su cónyuge cuando el contribuyente tenga atribuida la guarda y custodia de un hijo de un matrimonio anterior y este hubiera presentado declaración conjunta con el otro progenitor.
    6. La separación de hecho no impide formar parte de una misma unidad familiar a ambos cónyuges, ya que la única separación que rompe la unidad familiar fiscal es la separación legal. La ruptura del vínculo matrimonial es efectiva a partir de la ratificación judicial del convenio regulador.
    7. No se integran en una misma unidad familiar las parejas unidas de hecho, pero no casadas.
    8. En una pareja de hecho en la que uno de los miembros tiene hijos no comunes, habiendo además hijos comunes de la pareja, no cabe tampoco la posibilidad de más de una declaración conjunta, en este caso existen dos posibilidades,
      • El que tiene hijos comunes y no comunes puede declarar conjuntamente con todos ellos;
      • El que solo tiene hijos comunes puede declarar conjuntamente solo con ellos.

 

En cualquiera de los casos, uno podrá realizar la renta conjunta mientras el otro cónyuge la tendrá que realizar individual. Lo que sí es posible, es que en cada periodo impositivo puede elegirse (y cambiar por tanto de un ejercicio a otro) cuál de los dos progenitores forma unidad familiar con el hijo o hijos y, por tanto, cuál puede optar por la tributación conjunta con ellos.

    1. En los supuestos de separación o divorcio matrimonial o ausencia de vínculo matrimonial, la opción por la tributación conjunta corresponde a quien tenga atribuida la guarda y custodia de los hijos a la fecha del devengo del impuesto. En los supuestos de guarda y custodia compartida, la opción de la tributación conjunta puede ejercitarla cualquiera de los dos progenitores, optando el otro por la declaración individual, resultando totalmente irrelevante donde está empadronado el menor.

 

Una vez analizada la casuística que se produce en la unidad familiar, ahora es el turno de realizar todas las operaciones de cálculo para establecer de forma segura, que tipo de declaración (conjunta o individual) nos conviene realizar.

Para establecer los cálculos o condicionantes que pueden determinar la decisión correcta entre ambas declaraciones, os emplazo a que leáis nuestro próximo blog, sobre la problemática entre tributación conjunta o individual.          

               

 

No hay comentarios

Postear un comentario

Abrir chat
Enable Notifications    OK No thanks